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AFADA y las DONACIONES PDF
Índice del Artículo
AFADA y las DONACIONES
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Se ve a los enfermos que esperan un órgano como heroes, se ensalza la labor de los médicos que van a realizar el trasplante, a las personas que trasladan los órganos y a autoridades o funcionarios que sólo realizan un trabajo por el que perciben un sueldo; no tratamos de desmerecer los esfuerzos de tantas personas que se ocupan de este campo, tampoco de cuestionar su labor que, en demasiados casos es encomiable, de lo que si queremos hablar es de darle al donante el lugar que le corresponde en toda esta cadena de acontecimientos que suceden desde el momento en que se encuentra en una UCI y, ya no existe posibilidad de sobrevivir.

El donante es la parte desconocida del proceso, le colocamos el adjetivo de “anónimo” y lo miramos con esa visión mecanicista que la sociedad tiene ante la muerte, ésta es considerada como tabú, da igual cual sea la ideología o la creencia o no creencia religiosa que se profese.

La parte heroica de esta hermosa historia le corresponde al que DA. Debemos romper el anonimato porque la firma de un donante es la vida.

Es importante que la sociedad despierte, todos podemos encontrarnos ente la tesitura de necesitar sobrevivir entonces, ensalcemos y agradezcamos como se merece a ese ser que no puede dar tal oportunidad. No cometamos el error de seguir manteniendo al donante en el anonimato y tendamos puentes de comunicación sólidos entre los que compartimos el mismo camino. Mostremos sin reservas nuestra empatía con las familias de los donantes que son los que dan el Sí en el momento preciso.

A la sociedad le corresponde ser generosa y demostrar que merece recibir y, a los estamentos oficiales, abrir las puertas para que el donante encuentre el lugar que le corresponde: Es el primer eslabón de la cadena, sin donación no existe trasplante.